
Woody Allen dijo una vez, “Echo de menos la época donde el aire era limpio y el sexo sucio" y no puedo estar más de acuerdo... Después de apenas una semana viviendo en la gran ciudad, me doy cuenta de que allí lejos, en la tranquilidad de las calles vacías del sur se respira mejor, se respira tan bien que hasta se pierde la inspiración...
Echo de menos el olor a mar, los cafés interminables, las conversaciones vanas, la ausencia de responsabilidades, las vacaciones como estado mental, las disertaciones metafísicas y las conclusiones absurdas, echo de menos la euforia, las risas, la gente... echo de menos muchas cosas, pero sobre todo echo de menos el sexo sucio...