
Inspirándome en un post reciente de uno de mis blogs favoritos
I'm in here acerca de cosas que no le gustan, yo voy a numerar para vosotros una lista de cosas que me encanta hacer, no porque tengan algo de especial sino porque me hacen sentir bien, reflexionar, disfrutar...
1. Leer. Lo que sea, incluso la pegatina del bote de champú, leo todo lo que me viene a las manos... Es fantástico para ejercitar la imaginación, y a mí desde luego no me falta...
2. Andar por la calle cuando llueve. Será que mi tierra natal es inmensamente árida pero me hace sentir más viva, más tranquila, mejor.
3. Fumar. Lo sé, es horrible, perjudicial, insanamente caro y además está demodé, pero me encanta.
4. Beber algo muy frío cuando hace calor (algo muy caliente cuando hace frío). Notar el líquido bajar por la garganta hasta el estómago y sentir que de eso depende tu vida...
5. Mirar a los ojos a un desconocido. No tiene mucho sentido pero me resulta gratificante, se pueden percibir muchas cosas sólo por mirar a los ojos a alguien, y los que no lo hagáis, deberíais empezar a practicarlo, por favor sin segundas intenciones, que nos conocemos (es decir, NO VALE hacerlo si luego pretendes pedirle el teléfono)
6. Sentarme a pensar frente al mar. Este no lo puedo practicar mucho, pero cuando estoy cerca del mar, no pierdo la oportunidad de concederme unos minutos para pensar, y respirar el olor a salitre.
7. Cocinar. Para el que no le guste comer, no entiende lo infinitamente gratificante que es, aunque no seas tú el que lo disfrute luego... además en una terapia excelente para el estrés.
8. Andar descalza por la arena. Notar los miles de granitos en contacto con la piel... de hecho habitualmente andar descalza por la arena acaba en "croqueting"
9. Gin-tonic. A cualquier hora, con mucho hielo.
10. Un baño con espuma y un buen libro. Esto sólo lo hago es ocasiones muy especiales, pero desde luego cuando lo hago, lo disfruto... con el agua tan caliente que al principio siento que me quema la piel...
11. Bañarme en la playa al amanecer. Sola, o acompañada pero volver a casa y meterte al mar después de una noche de fiesta es lo más revitalizante que existe, aunque tengo que decir, que muchas veces no es al amanecer, sino bien entrada la mañana...
12. Reírme hasta que me duele. No necesita explicación, es simplemente genial.
13. La sensación de haber hecho bien las cosas. La sensación del trabajo bien hecho, el orgullo de uno mismo al sentir que has obrado bien, o que simplemente has hecho lo correcto, lo que debes hacer, la sonrisa que no podemos evitar al pensar en lo que has echo... me encanta
14. Ver una serie de nuevo desde el principio. Cada fotograma, comentarios, miradas, guiños, da igual las veces que la haya visto, siempre puedes percibir cosas nuevas si estás muy atento
15. Decir lo mismo que alguien a la vez. Los segundos después de decirlo en que miras a la otra persona y sonríes, sintiendo la complicidad única que genera un momento así...
16. Despertarme de un mal sueño.... y sentir que nada ha pasado y que todo está bien, o al menos, no tan mal.
17. Despertarme y recordar que he tenido un sueño fantástico. Porque aunque al principio sea un chasco, siempre me arranca una sonrisa...
18. Acabar algo que me ha llevado mucho tiempo y esfuerzo hacer. Y sentirte libre durante un momento, sin preocupaciones, ni problemas y con el único deseo de enseñarle a todo el mundo ese trabajo... (Por supuesto siempre que nos refiramos a algo enseñable...)
19. Encaramarme a unos zapatos altísimos y fabulosos. Y sentirme la reina de la noche, hasta que veo a una chica más alta, más delgada, y mucho más fabulosa que yo y me siento el chiste de la noche...
20. Bajarme de los altísimos y fabulosos zapatos después de horas con ellos puestos. Llegar al ascensor y sin pensar en nada más que en recuperar la circulación del total de mis pies, quitarme los zapatos y notar el frío del suelo en los pies...
21. Encontrarme con alguien que llevaba mucho tiempo sin ver, por casualidad. Es indescriptible la sensación que da cuando ves a alguien (que aprecias, por supuesto) en un sitio inesperado, en un lugar en el que ni te imaginabas que podía estar...
22. Escuchar música tan alta que no se oye que estoy desafinando. Esto es genial, no por la adrenalina que sueltas, sino porque canto realmente mal...
23. Recordar momentos inolvidables del pasado. Y sentir que siguen ahí, aunque sea sólo en un rincón de tu memoria...
24. Soñar, con un futuro perfecto... y que me haga sonreír, al imaginarme las historias más enrevesadas y retorcidas, en el buen sentido de la palabra retorcidas por supuesto...
25. Conducir. Arrancar el coche y conducir, sin pensar en el destino, y mucho menos en buscar aparcamiento...
26. Bailar como si nadie me estuviera viendo. Sin ningún tipo de vergüenza o sentido del ridículo... aunque normalmente necesito varias copas (ver pto.9) para conseguirlo...
27. Hacer sonreír a alguien. Porque me hace sentir bien, siempre y cuando la risa no derive en carcajada.. porque acaba por darme la sensación de que soy una payasa, incluso aunque no lo intente (lo sé es preocupante, pero es así)
28. Rascarme. Nada más que añadir, aunque no esté bonito, rascarse es casi orgásmico (o será, quizás, que hace mucho que no tengo buen sexo...)
29. Probarme gafas de sol. Cuanto peor me queden, mejor. Más divertido...
30. Acariciar un perro. Me da igual si es mío o de otra persona, un perro siempre te va a agradecer una caricia de una forma en que una persona nunca lo hará... (o, de nuevo, será la falta de sexo)
31. Tomar el sol. Y sentir que después de un rato estaré más guapa, aunque dentro de unos años mi piel pague las consecuencias con un escote arrugado (pero ya os hablé de mi amiga cirujana, ¿no?)
32. Tirarme en la cama de un salto. Y quedar en la posición que he caído durante un rato... si lo practicáis aseguraos, por favor, que no hay nada punzante en la cama, aviso por experiencia...
33. Meter la mano en un cuenco/bolsa con legumbres. Prefiero hacer si están a remojo en un cuenco (fabas, garbanzos...) pero también lo hago en seco con el arroz o las lentejas, no me preguntéis por qué...
34. Notar el roce del pelo en la espalda. Esto debe ser porque llevo con él corto demasiado tiempo
35. Aprender cosas nuevas. De lo que sea, me encanta la sensación que tengo cuando aprendo algo que nunca se me habría ocurrido, o que no me había planteado...
36. La sensación de aprovechar el tiempo. Sobre todas las cosas, es genial, la vida pasa muy rápido, y mucho tiempo lo desperdiciamos...hay que aprovecharlo cada uno en lo que crea conveniente
37. Dar un abrazo de bienvenida... Sentir el contacto con la otra persona y la unión y el "feeling" y todo lo que se siente cuando se da un abrazo bien dado, ojo, que normalmente no me gusta mucho el contacto físico...
38. Sentarme sola en un bar y tomar algo... y leer el períodico, tomar algo sola y leer el periódico, me encanta.
39. Tocar el piano después de mucho tiempo... aunque la falta de práctica juega muy malas pasadas....pero me hace sentir completa...o mejor, o no sé... me gusta y punto.
40. El café, en cualquier formato. Solo, con leche, cortado, capuchino, helado... me encanta él, y sus efectos...
41. Poder expresarlo todo con una cara. Es algo que me caracteriza, y que muchas veces me viene mal, porque no es fácil mentir si tu cara dice lo que piensas, pero me ayuda a ser sincera, y me identifica como persona...
Hay miles de cosas más que me hacen sentir igual de bien o mejor que éstas, pero son más de las doce de la noche, y el hecho de que en mi salón esté puesta "Gladiator" desconcentra mucho, no porque me guste, sino porque sólo pienso en lo poco que me gusta Rusell Crow, el día que se me quite la manía que le tengo, tal vez la vea... o tal vez no.
Como siempre, un placer.
MGC